domingo, 22 de febrero de 2009
Sol de media noche, cuentale...
que este cariño y amor crece cada dìa màs,
còmo te explico que un dìa llegaste,
te cruzaste en mi camino y te clavaste en lo màs profundo de mi ser,
no encuentro las palabras para hacerlo, perdona.
ni tampoco las acciones, o quizà sì, pero no sè muy bien còmo ejercer dichas acciones
ùltimamente todo es tan confuso, como un gas negro que nubla mi pequeña y retorcida mente
que el sòlo hecho de despertar en la mañana y pensar en que caerà...la noche, me alegra tanto
quizà no deberìa.. pero còmo te explico que quiero estar contigo..
Un dìa que no importaba mucho lo malo o lo bueno que fue. Mirè hacia arriba,
me percatè de una estrella muy brillante que permanecìa en la profundidad del cielo nocturno
y pareciera que imaginè tu cara hermosa en ella,
asì mismo intentè grabar tu bello rostro en su brillante resplandorpara que estè ahì noche tras noche por lo que me queda de vida, no sè muy bien si lo logre...
ese mismo dìa, la luna estaba en su màximo esplendor... y sin prevenirlo comencè a platicar con ella,
a platicarle de ti, a decirle lo que pienso de ti, todo lo que quiero decirte a ti pero que aùn, no encuentro la manera de hacerlo.
Como dulce compañera eterna se ofreciò para contarte todo,
asì que en cada noche de luna llena pon mucha atenciòn porque tù seràs la receptora de sus palabras sinceras en la que te cuente de mì y te diga todo lo que ahora siento.
Que para el final te dè las buenas noches como lo harìa yo,
con un càlido abrazo y un dulce beso,
para que tu noche sea lo màs serena,
tranquila y linda posible.
Duerme
bien
amor
mìo.
Quiero Sonreirte
Y hacerte feliz con cada sonrisa.
Eres mi llanto, eres mi alegría,
Te regalo una flor,
En símbolo de cada una de mis sonrisas,
Una sonrisa por cada estrella
Y una flor por mil lagrimas que te he llorado.
Quiero que pases toda la tarde pensando en mi sonrisa,
Preguntándote como es que llegó hasta ahí y por qué.
Quiero sonreírte
Pues el amor nos hace más puros y plenos...
Quiero ser pura y plena por ti...
Accidente...
Respiro en las noches el viento frio que debiera ser el tibio aliento que provenga de tu pecho. Ahora ya sabes todas mis mentiras, tal vez ahora yo sepa las tuyas también. ¿Qué pasará el día en que sepas mi verdad? Si la he dicho dentro de cada mentira.
La ironía de respirar como si fueras tu el aire, pues amarte es la montaña rusa de emociones peligrosas.
Las gotas de caricias gentiles en cara por la lluvia cuando salgo a buscarte como hoy…
Pero me quedo a la mitad de la calle, sin cruzar, mirando tus ventanas sin movimiento pensando en si ya estarás. Si me abrirás. Me quedo ahí bajo la lluvia que va creciendo más y más. Como anunciando una futura tempestad. Con la mirada fija en las cortinas imaginando que te asomas y me miras, con las manos frías en los bolsillos mojados del pantalón.
Congelada en la maldita escena te veo llegar…
Si sonríes pero alguien más te abraza… ¿Qué demonios vine a hacer aquí? me grita furioso el corazón en el mismo momento en que se detiene en seco después de un gran latido. Un rayo me parte el alma. No sé de dónde salió, si del piso o de mi desilusión.
Unas luces a lo lejos no impiden que te siga viendo ahí. Sonriendo y feliz. Volteas y el rechinido de unas llantas se estrellan contra mi. Mi ultimo dolor de tus ojos se aferran y se me impregnan por dentro en ese momento. ¿Por qué no todo acaba justo en ese lugar, justo ahí cerca de ti, justo ahí?
Al auto se detuvo frente a mí. Hoy sobreviví…
Estamos Rotos
Estamos aquí sin alma y sin corazón.
Nos los han robado, nos los han escondido.
Pero estamos, que es lo importante.
Estamos esperando que nos llegue el consuelo de algún lado.
Que alguien nos diga dónde está lo que hemos perdido, lo que nos han escondido.
Lo que tanto nos han negado.
¿Quieres ser mi consuelo? ¿Quiero ser tu consuelo?
Me pregunto cada vez.
Ya no hay que pensar.
¡Ya no hay que sufrir!
Ayúdame a disfrutar.
Te esperan besos que caen como estrellas,
Figuras precipitadas en ti.
En tu frente, en tu mejilla, en tus labios, en tu cuello,
Un suspiro detrás de tu oído.
Ayúdame a descubrir.
Descubrir caminos nuevos dentro de nuestro camino,
Caminos unidos más de una vez.
Me declaro culpable.
Te esperan mis brazos, te espera mi calor.
Te espera todo aquello que quiero darte.
Todo aquello que ves en mí.
Todo lo que hasta ahora y después sabrás de mí.
Caricias infinitas.
Abrazos de protección, de anestesia y en donde podrás descansar.
Noches que jamás podremos contar.
Miradas que llenan, sonrisas que alegran.
Sentimiento que nos hace llorar.
Te espera todo esto y más.
Quiero quemarme en tus brazos como algún día imaginé.
Como ya no dejo de imaginar.
¿Que tanto podrás perdonarme por todo lo que te he brindado?
Si has amado yo creo que me entenderás. No hago nada más que reconstruir.
Lo Quiero Lento
Ven y dime no te amo con tanto fervor como me dijiste te amo ayer. Es cierto, lo siento, sólo lo insinuaste, te quedaste en vías de decirlo.
Canciones que te sabes de memoria sin nunca haberlas escuchado antes.
Te imaginas ¿cómo sería ahora si estuvieras aquí?
Es como ver remolinos negros, en el cielo de nubes, que no existen. Como el eco del flash de los rayos rompiendo mi oscuridad. Carretera de curvas pronunciadas donde me derrapo a toda velocidad.
Sigo sin entender por qué te fuiste, me pregunto cómo demonios habría sido si hubiéramos seguido siendo felices. ¿Por qué dejaste de intentar? No me puedes culpar por aun quererlo pretender. Fuiste lo más cercano a mi paraíso personal, fuiste todo lo que un día pedí, eres lo que no volveré a encontrar.
Mi conjuro no duró ni un suspiro. Todo lo desvanecí y lo sigo desvaneciendo ahora. Perdóname… pero antes dime qué fue lo que hice.
Ya no quiero escribir, ya no quiero pensar, ya no quiero sentir, no te lo mereces. Sabes que no es asi.
No te lo mereces pero aquí estoy, mírame aquí escribiéndote a ti. ¿De dónde sacas que no te quiero? Dime ¿cuándo lo pude insinuar así? Qué injusto eres conmigo. No me dejes que me hunda en la duda. ¿De dónde sacas que no te quiero? Dime ¿quién te dijo que no era así? Dime ¿qué te dijo que me has dejado y yo aquí esperando? ¿Qué te hizo pensar que no me merezco la oportunidad de que lo vuelvas a intentar? ¿Dónde estuvo mi error? ¿En el amarte tanto y tan pronto? ¿Qué fue lo que hice que hoy no estás aquí conmigo? Dime, anda, ¡dime!
Ahora sólo sé que lo que rápido empieza… rápido termina.
Si Me Atreviera
No quiero tener que limpiarme después la sangre de las manos con las lágrimas que derrame por ti para que no me puedan delatar.
No quiero obligarme a matarte para esconderte aquí, siempre cerca de mí. Para pudrirme viva como ahora; poco a poco, pero junto a ti. Siempre cerca de ti. Esto nos dolerá. A mi tanto como a ti (o eso espero) y espero hoy no arrepentirme mañana.
Arrepentirme de haberte cortado, herido, destrozado mi Amor.
¿Qué no me crees capaz de hacerlo literalmente?
¿Qué pensarías de mí si te matara?
¿Qué pensarías de mí si te matara por amor?
¿Qué pensarías de mí si te matara para tenerte cerca siempre?
Para tenerte para mí y para nadie más.
Para que nadie más que yo pueda saber qué es besar tus labios.
Para que nadie más que yo pueda escuchar las palabras que algún día me dijiste al oído.
Para que nadie más se pueda ver rodeada por tus brazos en un abrazo fuerte lleno de desesperación como el que me dabas.
Para que nadie pueda ver tus ojos aclararse con los rayos del sol a contra luz como los veía yo.
Para que nadie sea feliz contigo más que yo.
Para que nadie más pueda ver tú sonrisa llena de alegría que me hacía sentirme dichosa a mí.
Para que nadie más que yo pueda sentir que se mata ella misma por no poder recuperar algo que no sabe a qué horas ni cómo perdió. Algo que le permitía respirar cada paso que daba. Algo que le daba fuerzas para seguir. Algo que fue lo más hermoso que jamás había tenido antes.
¿Qué opinarías de mí si me atreviera a matarte?
¿Qué opinarías de mí si de verdad lo intentara?
El escudo que me protege, no deja salir todo aquello que siento, en el momento que lo siento. Si saliera, créeme que ya habría ido corriendo a matarte con mis propias manos. Por el simple hecho de que no puedo matar el amor que siento por ti.
Por el simple hecho de que no puedo soportar estar lejos de ti.
Esto no es amor. O puede que sí lo sea. ¿Quién en verdad sabe qué es el amor?
Si unos juegan tan fácil con aquello que dicen que es.
¿Quién sabe de verdad qué es el amor? si otros morimos y nos pudrimos vivos con eso que creemos amor.
¿Qué no es todo el dolor y el sufrimiento en el que vivimos es todo lo contrario a eso?
¿Entonces quién dice qué es el amor?
Tal vez si sí te mato lo averigüe.
Alguien explíqueme esta sensación incontrolable de desesperación por no estar donde tú estás. Por no escuchar cerca que aún puedes respirar. Por no tocar y sentir el calor tibio que despide la temperatura de tu cuerpo aún vivo.
No te asustes con tanta declaración psicópata. Sólo piensa que si es verdad que te amo tanto en el momento en que te tenga enfrente no seré capaz de hacerte daño ni siquiera con el viento que salga de mi boca al pronunciar tu nombre.
Piensa que voy a caer rendida como un fervoroso ante su Dios para pedirle que haga de él lo que quiera. Piensa que aunque yo no quiera puedes hacer de mí una esclava. Piensa que aunque yo me oponga puedes usarme, burlarte y degradarme por ti.
Tengo razón. No, no es amor. Esto no es amor. Es una tortura que me invade de pies a cabeza. Apoderándose de todos y cada uno de los rincones de mi cuerpo. ¡Impregnándose cada día más en los poros y cada centímetro de mi piel! Con el dolor de mil dagas atravesándome al mismo tiempo a cada instante en que tu recuerdo sale de su cofre y se aloja en mi cabeza y en mi alma.
Si soy capaz de matarte entonces soy capaz de hacer cualquier otra cosa por ti.