viernes, 28 de agosto de 2009

Porque ya no estás.

Ahora sentiré todo lo contrario. Odiaré tu cuerpo, me darán asco tus besos, me enredaré en otras bocas y me sumergiré en otros brazos.
Callaré mis te quiero con mi puño enfurecido por el odio y dolor que impregnaste con tus caricias en mí.

Gritaré tu nombre en las tinieblas hasta que se desintegre en ella para no volver a mencionarte jamás.

Mariposa negra que con sus alas seductoras se posó en mi corazón, soltando su veneno en el que me ahogo hoy.

Borraré cada huella que dejaste quemándote en mi recuerdo hasta poder soplarle como viento a las cenizas de ti.

Me perderé en la locura y fingiré que estoy cuerda para ya no pensarte, no recordarte, no extrañarte, no morirme a cada instante… porque ya no estás.

Si pudiera, cortaría cada célula que tocaron tus manos, cada poro que besaron tus labios y no ya sentirte con el viento que me sopla al oído tu respiración.

Me arrojaré al vacío de tu ausencia y llenaré de soledad mi alma hasta explotar en mil pedazos y haber muerto con la sensación de no conocerte… porque ya no estás.

Precipicio profundo que fueron tus ojos arañando por completo mi ser. Desgarrando cada espacio que aun quedaba intacto dentro de mí.
Devorando mi cuerpo a tu antojo y profanando los más secretos deseos de mi mente y mi alma.
Maldito el momento en el que me fundí en tu aroma y perdí la noción de mi misma.
Maldita la hora…
Porque yo ya no estoy…Porque tú ya no estás.

viernes, 7 de agosto de 2009

TE VAS A MORIR!!!

Si te odian, si te aman… a ti te vale madre! Tú lastimas a diestra y siniestra. Las palabras que dices son como el veneno en los colmillos de la víbora que enreda y asfixia entre su cuerpo a su víctima. Me siento tan tonta, tan engañada…
Quisiera desollarte vivo, cortar fina y dolorosamente cada parte de tu piel, abrirla, separarla hasta el hueso mientras gritas, mientras deseas que fueran de nuevo mis caricias y mis besos los que te torturan…
Quisiera drenarte cada lágrima que aun puedas dar, secar toda tu sangre hasta que te hieles y palidezcas ante mí. Tronar cada uno de tus huesos y bailar contigo un vals al mismo tiempo. Que te deshaga cada paso y te fulmines en la reverencia. Mantenerte despierto y alerta a cada uno de mis movimientos, cortar cada tendón de tu anatomía y hacer que te pongas de pie con ganchos que tiran hacia arriba clavados en tu espalda. Que sólo queden tus rodillas para que me pidas perdón, que en ese momento más que nunca aprecies tu vida y lo que viviste junto a mí y quieras morir lo antes posible por no tenerme y por el dolor que te despedaza.
Quiero colgarte por el cuello del techo y sostenerte en un sólo pie, en un solo dedo mientras jalo y abro cada una de tus extremidades en dirección opuesta hasta que se desprendan de su lugar. Rociarte con ácido los ojos, derretírtelos hasta verlos explotar y salirse de sus espacios para que me vuelvas a engañar con tus miradas lleno de ganas. Hacer reventar tus oídos con el grito agudo de que “yo te quería”. Carbonizarte la lengua dentro de la boca con un atizador incandescente para que me digas más dulces mentiras y me vuelvan a lastimar, para que repitas que me quieres y después digas que de cariño no pasará.
Enterrar un cuchillo en tu garganta para sentir que te duele no estar junto a mí, que te vengan a la mente todos mis besos, todas mis tiernas y locas caricias, mis cariños, mis atenciones, mis palabras, mis abrazos, mis te quiero y mis te extraño, darte cuenta que ese dolor es el ultimo mimo que tendrás de mí, mi última atención hacia ti. Deslizarlo lenta y fuertemente hacia abajo hasta tu vientre partiéndote en dos, que recuerdes mi cara de la última vez que estuve ahí. Porque ya no habrá otra vez. Regresarás a tu anelado infierno.
Y en tu último respiro tirarte al suelo y pisarte con mis propios pies hasta destrozar tu cráneo…
Ahora ya sabes cuánto te odio?¿
Creo que todo esto te lo haré algún día si me atrevo… tal vez hoy, tal vez mañana, lo antes posible, cuídate las espaldas… aun no lo sé.