Quédate conmigo. No te vayas. Quédate conmigo. Me haces falta. Extraño tu mirada cuando ya no estás. Quiero seguir sintiendo tu aliento en mi cuello. Quiero decirte al oído buenas noches. Quiero perderme por siempre en tus ojos. Quédate conmigo. Quédate conmigo. Mantente a mi lado y muéstrame cómo es la vida. Enséñame a aprender, a soportar lo bueno y lo malo, muéstrame el mundo, déjame entrar en el tuyo. Aunque estés lejos, aunque me sienta sola, abandonada, aunque llore hasta que llegue el alba. Aunque me observes, aunque me toques, me acaricies, me beses, me ames sólo en sueños. Desde lejos. Desde lejos. Te quiero. Te quiero. No me voy a cansar de repetir. Te extraño. Te extraño me cuesta siquiera respirar si no estás aquí. Quédate conmigo. Aunque parezca que no te importa. Aunque me siga volviendo loca. Despiértame con un beso, devuélveme la razón que he perdido, recorramos juntos el camino. Sigue siéndolo todo para mí. Anestesia mis tardes, mis noches, cuando más surgen los dolores. Enséñame tus amores. Quiero que te quedes en mí. Quiero quedarme en ti. Bésame otra vez diciendo lo que sientes, que lo repitan tus ojos cuando se crucen con los míos como siempre. Quédate conmigo. Quédate… sólo quédate. Aquí.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)