miércoles, 16 de septiembre de 2009

Final Fatal.

Habla.

Que no encuentro otra manera de desahogarme mas que gritar con fuerza y locura en silencio dentro de mí.

Desgarrándome las cuerdas al tensarlas sin dejar salir sonido alguno, imaginar que rompo ventanas, que aviento sillas, que tiro cosas a mi paso. Lo vivo, parpadeo y no ha sucedido nada.

No encuentro otra manera mas que ver sin dirección, dejar muda a mi mente un rato, no parpadear viendo todo pasar. La mirada fija sin algo qué ver en especial.

Apretar los puños hasta enterrar mis propias uñas en la palma de mi mano. Golpear paredes hasta enrojecer mis nudillos.

Derramar una lágrima de coraje. palabras altisonantes girando como reguilete al rededor de tu imagen.

Pensar que no soy suficiente, que no puedo aspirar a tanto. Para mí eres tanto…

Pensando en que si lo he hecho por personas insignificantes, que no haga aunque sea una sola locura por ti que eres algo que nunca pensé encontrar. Locuras a la vuelta de la esquina…

Y después ver pisoteadas mis ilusiones y mis suposiciones. Oh! sí!

Me matas… me importas tanto, me vuelves tan loca como un némesis… como mi talón de Aquiles.

Me siento tan poca cosa. Un diente de león flotando en el viento de tus manos.

Y aunque digas que no, si no fuera cierto no tendría que andar buscándote, toreando a tus ojos, saborear en silencio tu boca y tus manos. No tendría que ir detrás de ti. Tú te acercarías un poco más. No habría necesidad de ir. Los dos llegaríamos ahí. Por qué te detienes?

Por qué llegaste al punto de darme tantas alas?

Si cada vez que me acerco me desplumas con una palabra, con una mirada, con un movimiento.

Si digo lo que siento es plano. Si no lo digo es pedregoso y me tratas mal. Da igual. De todas formas me haces añicos. Tú lo dijiste. No puedo ser contigo en persona como lo soy por mensajes, como lo soy en palabras. Y si lo soy te luces, te jactas… no hay diferencia.

Pero es que así soy yo. Si lo fuera completamente acabaría más hecha trizas de lo de ya en sí. Busco salidas por donde puedo y mis palabras son de las mejores y mas fluidas. Ya no tengo tiempo de escribir a mano, te he dedicado tiempo, eso es todo.

Faltas de ortografía? las odio, intento no tenerlas , me apasiona corregirlas y si las he tenido es porque hasta en eso me distraes. Ya me vale. Siempre doy tanto de mí que ya me cansé irme quedando sin nada.

Tampoco es que espere algo de ti, pero es como el oxígeno lo que tú hagas. Simplemente me daría más fuerza para no tirar la toalla.

Odio cómo a veces me golpeas con tu indiferencia y otras cómo me acaricias con tu interés. Eso también lo odio. Cómo me siento en medio de una lista de competencia en donde no sé en que lugar voy, si voy muy atrás o a la delantera. Jajaja qué idiota. Ellas?… me siento parte de tu colección interminable. Y si va a ser así dime porque no quiero serlo.

Ojalá y recordara todo esto cuando estoy frente a ti, para no quedarme con las ganas de decirte algo y después no encontrar el momento en donde pueda decírtelo. Ojalá y encontrara el momento de poder besarte y disfrutar eso ultimo de ti. No algo instantáneo, intentar descifrar lo que dicen tus labios sin que hables e intentar transmitir lo que grita lo que está dentro de mí.

Córtame ya como el viento a la tranquilidad de las hojas, como las puertas al viento. Deja tus bromas de cuando hablas en serio.

Eso de sentirme poca cosa… habla tan mal de mí. Tan mal que con eso puedo perderte por completo. Yo no era así. Ves que tanto me he perdido? Pero qué más da. Ya no tengo mucho que perder… cuando muero entonces si todo habrá terminado.

Así me siento y como siempre soy sincera con lo que pienso aunque no lo diga… me da igual. Además, no te importa. O al menos eso aparentas.

No logro descubrir lo que en verdad dices, demuestras o sientes ya que no me dejo caer en lo que supone mi mente. Prefiero así como tú las cosas directas y ve, ni siquiera tú puedes hacerlas.

Por qué diablos esperas que sea yo quien diga algo, por qué no reaccionas cuando ya lo he dicho todo, cuando no me queda nada más que decir?

Qué acaso todo lo que hago, digo y demuestro sigue confuso para ti?

Cómo esperas, cómo quieres que siga diciendo algo si parece que te haces el sordo, el ciego… sobre todo el mudo… y lo disfrutas… LO DISFRUTAS MALDITA SEA! mientras yo me quemo y ardo en las llamas de este infierno que ha resultado mi honestidad.

Tampoco dices lo que piensas. Y si es que algo piensas… dilo ya.

Lo que sea, aunque duela, aunque no, dilo ya.

Finalmente déjame embriagarme de tu imagen como aquella vez. Es tan delicioso poder ahogarme en tus ojos, en tu boca, en cada facción sin que te inmutes, mientras piensas… Tanto que el tiempo se derrite entre las manecillas de mi reloj y no logro parar su derrame sobre las notas en segundos y minutos en los que me dejas llenarme de ti.

Podría morirme ahí mismo, en ese momento, por qué no?

Por qué no morir con las sensaciones extremas como las que me provocas? Con el extasiable recuerdo de tenerte junto a mí?

Voy Corriendo deprisa para encontrarme con mi final fatal!

lunes, 14 de septiembre de 2009

Hoja seca.

Mientras los acordes más fascinantes de la música bailan en mis oídos, mi mente viaja en el tiempo al momento en que tu aura me cubría hechizándome con el destello de tu sonrisa.

Mosaicos y vitrales transparentes ruedan cual perfecta lágrima sobre mis mejillas dibujando caminos húmedos y negros entre los lunares de mi piel, quemando ácidamente cada poro de mi cuerpo que fue tuyo, reduciéndome a cenizas completamente, pues no hubo excepción alguna de mi parte, ya que fui toda tuya.

Me soplas, tal y como aleja a una hoja seca el viento y la deshace entre cada movimiento, me corres lejos de ti. Me matas y ya casi acabas.

La vida y su injusticia, su desdén de regalarme una muestra del mejor sabor que fue tu boca para amargarme la vida al final del paladar.

Su insistencia de robarme sollozos silenciosos tan crueles, gritos mudos y desgarradores, vendados por la máscara inerte de mi rostro diario. No se notan, nadie sabe que muero.

Palabras que se dibujan en el cielo y que nadie puede decir, sueños que se rompen y se deshacen mientras más lejos estás tú de mí. Ya no más estrellas mensajeras que tiren sobre tu pecho los suspiros de dolor que emanan de mi triste existencia.

Ahora son “te quiero” que salen de mi boca dormida y vuelan sin dirección confusos. Aterrizan en la oscuridad, en mi vacío y la soledad… ya que más da… ya no hay nada más.

He muerto y así me he de quedar.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Tú o Tú

Me mata la infinita tentación de verte cada instante que pasas frente a mí, como niño que contempla la más dulce y rica golosina.

Sentir lo liso de tu piel entre mis manos, sorprendida por la calidez que combina en el brillo de tus ojos y tu sonrisa.

El contorno de tus cejas tan oscuras me pierde en su bosque nocturno al compás de tu voz, al compás de tu cuello, de tus labios, de tu boca… del sabor a chocolate tan amargo como dulce que desprendes dentro de mí.

Sabor que tal vez muera sin probar, rica miel que se unta en mi lengua cuando te siento cerca mientras un escalofrió recorre mis venas… sin tocarte.

Me rindo. No encuentro la manera de no derretirme a tus pies y fundirme en tu aroma con el vibrato de tu pecho cuando me atrapas justo ahí.

Yo ya no puedo, pues imágenes intermitentes de ti deslumbran mi razón haciéndome sonreír involuntariamente, mirando el vacío de mi alma que se cierra segundos envuelta en tus brazos inocente.

Con tu mirada fija en mis ojos, tu cercanía retadora, tu aliento y el mío mezclándose llevándome a la locura repentina que se apodera de mi mente olvidándome de mi.

Pensando sólo en abrazarte en ese momento y hundirme en tus labios, escuchar tu respiración, en lo suave de tus manos que erizan mi espalda, explorar cada rincón de tu cuerpo con el mío, olvidar que sólo estoy soñando despierta cuando estás a dos pasos de mí.

En tus ojos se esconden tantos destellos como estrellas en una lluvia de ellas de madrugada.

Brillos que quiero explorar uno por uno conjugados con una sonrisa.

Llenar cada poro con un beso en ti, detenerme por momentos ahí donde se eriza tu piel, caminar con mis dedos tu espalda, perforar con la mirada tus ojos, sellar lentamente con mi lengua tus labios y fulminar con mi locura inminente tu mente.

Perderme en tus brazos tantas veces como respiras, despertar con tu risa y tu aliento en mi oído…

Pero corro y me escapo como abeja herida de tu miel, de tus manos que queman en mi cintura y en mi cuello como cadenas en las muñecas y en los pies atándome a la prisión de tu ser.

Quiero terminar de extraviarme en lo que escondes. Encontrarte en lo que está a simple vista y sin embargo me pierdo.

¡Cómo gritarte en cada silencio que me tomes un poco y levemente hasta terminarme completa!

¿Qué es lo que esperas que yo haga para amarrarme con tu calidez y arrancar de mí mi propio ser?

Me eres fascinante ante la vista, el deslumbre de tus ojos impide que vea algo más.

Por qué no dejas que me quede ahí, entre tus brazos?

Roza una vez más con tu boca los lóbulos de mi oído.

Permíteme probar el dulce de tus labios antes de que muera de desesperación.

Quisiera poder dejarte entrar tan lejos como fuera posible pero sólo en la puerta te has de quedar.

No puedo inducirme a derretirme en tu piel para que te sacudas mi nombre como polen de rosa marchita.

Y si pudiera saber qué es lo que anhelas, si pudiera saber qué es lo que deseas, lo qué buscas en una persona aunque no sea como yo...

Tal vez así haría algo más interesante para llamar tu atención. Si no hasta dar todo eso y más.

Dónde queda mi valor cuando te acercas y te quedas a unos centímetros de mi nariz?

Tu mirada retadora no me intimida, me descontrola por dentro la intención con la que te acercas sin terminar de hacer lo que piensas.

Dónde queda mi fuerza de voluntad cuando me abrazas sin avisar?

Dónde rayos quedo yo cuando te sorprendo mirándome y no puedo alejar mis ojos de ti?

Si erizas mi piel con tu aliento en mi cuello, en mi nuca, con tus dientes en mi piel, jugando a morirme, jugando a provocarme y te diviertes.

Gozas sin saber que me quemas cada instante, sin saber que ando en el camino como zombi y floto en el aire simulando caminar.

Tú o Tú. Cuándo vas a dejar de fingir que hay algo en mí que quieres tener?