miércoles, 25 de marzo de 2009

Ahora...

Ahora que te he perdido ya no puedo soñar.
Ahora lo único que besa cada noche mi frente
Es el doloroso beso de tu recuerdo
Y la caricia más fría de tu ausencia
Cobijándome con la sábana desgarrada de mi corazón.

Ahora lo único que me calienta
Es el ardor de la mirada
Con que destrozaste mi alma
Como si su dolor y su odio
Me quemaran con el frio que la congeló
Antes de hacerse añicos.

Ahora me decido por si recoger los pedazos
O dejarlos ahí.
Sigo ahí parada con todo lo que tengo deshecho a mis pies…
Inmóvil sin saber qué hacer.
Sin aún creerlo.

Desorientada por no saber a dónde ir.
Si correr otra vez detrás de ti
O alejarme para no molestarte y cuidarme.

Las noches siguen frescas
Pero ahora están vacías.
Tan ciega estoy
Que ya no encuentro a la Luna y ni una estrella.
Solo el silbido en los oídos de mis lágrimas
Cayendo lenta y fluidamente sin aviso por mi cara.

Llegándome hasta el lugar donde estaba mi alma
La que me arranqué y dejé en tus manos que no hacen nada
Manos que no hacen nada.
Manos que ya no están.

Lugar de vacío infinito
Pues te regalé lo más mío de mí

Sólo cuento los segundos que han pasado
Y pesan como si fueran más de mil años
Con el mismo dolor bordado en cada uno de ellos
Vaciando mi vida.

Esto se acabó.
Tengo que entender.