martes, 14 de agosto de 2012

Opciones


Te quiero y sabes que no lo puedo evitar.
Si tú me quieres o no sale sobrando. Yo, yo te comencé a querer.
No cuestiones, no pienses, disfruta que te quiero. Déjame quererte.
No quiero que me quieras ni mucho menos.
Es importante para mí quererte. Tómalo como quieras.

Me gustas. Mucho. Pero has comenzado a gustarme demasiado.
Tal vez es demasiado pronto. No quiero correr, no llevo prisa.
Solo quisiera no me limites a quererte. Yo me limitaré a qué tanto te quiera.

Pienso mucho en ti. Quieres pensar en mi? No me importa.
Yo no creo quererte. No me has dado razones para hacerlo.
Mi mente piensa que te quiere porque algo de mí lo siente y me da lata todo el día diciéndome que te quiero.
Yo trato de ignorarla. Yo quiero que seas especial para mí. No solo quererte.

No quiero que me quieras, no quiero ser especial para ti.
Quiero arreglar un poco mi vida. Para tratarte como te mereces.
Muchas veces has sido la mejor opción pero no la más fácil. Yo soy de opciones sencillas.
Pero como la mejor opción siempre has estado.

Opciones hay muchas.

Què me has hecho?


Cuando me miras, mientras siento la yema de tus dedos trazando círculos en mi espalda, curveando una sonrisa en mi boca, cubriendo mis ojos de un brillo especial al mirarte. 

Cuando toda mi atención está enfocada sólo en ti. Me pregunto: Qué poción mágica me has dado para envenenarme con un beso? Qué ponzoña estás utilizando en cada una de tus palabras? que al escucharlas, yo, simplemente pierdo el rumbo de mi razón como cuando estoy junto a ti. 

Quisiera saber qué demonios me has dado para caer en la cárcel del recuerdo de tus manos, de tus labios, de tu mirada y tu sonrisa con la facilidad de cerrar los ojos por un momento, de notar una ráfaga de aire para sentirte de nuevo. 

Cuál es el secreto que escondes bajo tu piel?  Esa que rasguño con fuerza mientras me quitas la respiración para ver si descubro algo que aún no sé. Por qué me castigas con algo tan bello como lo es tenerte cerca? Desearía ya no pensarte, ya no escribirte, saber resguardarme, pero no tengo defensa tan fuerte que contrarreste a tus armas. 

No hay conjuro ni remedio que me escude contra todo tu ser que me ataca a cada instante. Dime, qué me has hecho? Que no comprendo el destello que me deslumbra cuando te veo. Que aun no entiendo por qué tiemblo, que no sé qué sucede cuando te escucho, cuando te siento.

No comprendo.

Esos ojos, tus ojos...


Ahora llegas tú y me atrapas en el momento preciso. Y esos ojos… tus ojos. Los que dicen todo, los que no me dejan ver nada. 

Porque me robas tiempo dentro de la mente y no hay nada por ahora que me distraiga de ti. No me sorprende, qué fácil soy, de qué forma tan sencilla caigo. 

Una mirada, un beso robado, una palabra, una caricia, un suspiro, una despedida, un abrazo…

Patética, romántica, inocente, ingenua, apasionada… estúpida y otras que no voy a mencionar. 

No sé pero creo que es lo único que has visto de mí. Me doy pena, me pierdo yo misma cuando estás cerca. No intentes corregirme ni convencerme de algo más…

Sueño Mortal


Me engañó con su ternura
no pude ver de sus ojos la locura...
hasta después. 


Envuelta en un capullo negro de holanes
broches y listones
De mi desnudes oculta bajo la textura áspera
embriagándome, seduciéndome
Hablándome de placer momentáneo
Mostrándome su lado deshonesto.



De sus manos hábiles y de sus labios torpes
trataba esconder locura
De mostrar ternura
Mostraba sólo hambre, deseo, pasión

Con sus dedos
Con su rostro
Con su boca
Con sus piernas.
Con esos ojos que no puedo olvidar.
Que no consigo recordar.

De su cara, de sus intensiones, de su amor a otra
No me podré escapar.