Cuando
me miras, mientras siento la yema de tus dedos trazando círculos en mi espalda,
curveando una sonrisa en mi boca, cubriendo mis ojos de un brillo especial al
mirarte.
Cuando toda mi atención está enfocada sólo en ti. Me pregunto: Qué poción mágica me has dado para envenenarme con un beso? Qué ponzoña estás utilizando en cada una de tus palabras? que al escucharlas, yo, simplemente pierdo el rumbo de mi razón como cuando estoy junto a ti.
Quisiera saber qué demonios me has dado para caer en la cárcel del recuerdo de tus manos, de tus labios, de tu mirada y tu sonrisa con la facilidad de cerrar los ojos por un momento, de notar una ráfaga de aire para sentirte de nuevo.
Cuál es el secreto que escondes bajo tu piel? Esa que rasguño con fuerza mientras me quitas la respiración para ver si descubro algo que aún no sé. Por qué me castigas con algo tan bello como lo es tenerte cerca? Desearía ya no pensarte, ya no escribirte, saber resguardarme, pero no tengo defensa tan fuerte que contrarreste a tus armas.
No hay conjuro ni remedio que me escude contra todo tu ser que me ataca a cada instante. Dime, qué me has hecho? Que no comprendo el destello que me deslumbra cuando te veo. Que aun no entiendo por qué tiemblo, que no sé qué sucede cuando te escucho, cuando te siento.
No comprendo.
Cuando toda mi atención está enfocada sólo en ti. Me pregunto: Qué poción mágica me has dado para envenenarme con un beso? Qué ponzoña estás utilizando en cada una de tus palabras? que al escucharlas, yo, simplemente pierdo el rumbo de mi razón como cuando estoy junto a ti.
Quisiera saber qué demonios me has dado para caer en la cárcel del recuerdo de tus manos, de tus labios, de tu mirada y tu sonrisa con la facilidad de cerrar los ojos por un momento, de notar una ráfaga de aire para sentirte de nuevo.
Cuál es el secreto que escondes bajo tu piel? Esa que rasguño con fuerza mientras me quitas la respiración para ver si descubro algo que aún no sé. Por qué me castigas con algo tan bello como lo es tenerte cerca? Desearía ya no pensarte, ya no escribirte, saber resguardarme, pero no tengo defensa tan fuerte que contrarreste a tus armas.
No hay conjuro ni remedio que me escude contra todo tu ser que me ataca a cada instante. Dime, qué me has hecho? Que no comprendo el destello que me deslumbra cuando te veo. Que aun no entiendo por qué tiemblo, que no sé qué sucede cuando te escucho, cuando te siento.
No comprendo.
0 comentarios:
Publicar un comentario