jueves, 18 de marzo de 2010

Como yo, como yo.

Odio estar enamorada de algo que ya no existe. De algo que ha cambiado. De algo que fue sólo una imaginación, una fantasía.
Las mentiras que le conté a mi alma la han hechizado y no quieren dejarla en paz. Y bien. Dejaré de ser tan idiota y me pondré a pensar primero en mí. Dos seres tan arrogantes, egoístas y soberbios no pueden estar juntos. Ni siquiera cuando uno ceda.
Porque así como yo se sentirá pisoteado, usado. Un juguete de la crueldad del ego. Porque así como yo dejará de ser ese ser cruel y despiadado por amor. Renovará sus votos consigo mismo y verá que ya no es la única persona que importa en su vida.
Se hará mejor persona y será más noble. Pero seguirá sintiéndose antinatural, fastidiado, frustrado… impuesto.
Aunque crea y vea que las razones son absurdas y en vano seguirá adelante hasta desalentarse tanto que con tan sólo caminar se le rompa el alma.
Así, como yo, como yo.
Se volverá loco, tendrá alucinaciones. Verá cosas muertas, escuchará ruidos extraños, predecirá el futuro sin entender cómo ni cuándo. No dormirá por las noches, llorará mares y se ahogará en sus propios ríos.
Como yo, como yo.
Pero me amaste? lloraste? me recuerdas?
Como yo, como yo?

Confesiones

Sabes por qué me alejé?
Porque eras mentiroso, o en el mejor de los casos, hipócrita. Porque decías no ser lo que a veces eras conmigo, lo que se te olvidaba. Se te olvidaba y sacabas lo mejor de ti haciéndome tan feliz.
Me alejé porque sé que puedes hacerme saber que me quieres, porque lo has hecho pero no lo haces. Lo escondes. Como si no quisieras que lo supiera siempre, como si quisieras que lo dudara.
Y así fue. Lo dude, lo pensé una y otra vez como mentira, como confusión.
Caí en que me habías dicho mentiras, que me habías engañado no sé con qué fin.
Cómo es que funcionaba esto para ti? yo era tu tonta? la que tenias a disposición de lo que quisieras?
Era esa persona especial que querías que sonriera todo el tiempo, quien creías que podía darte eso que te hacía falta para sentirte no feliz, sino completo, pleno?
Esa persona que te había demostrado lo que nunca habías visto, lo que nunca habías sentido?
Lo fui? o qué demonios hice en ti?
Fui esa persona? puedo decir que lo fui y sonreír? puedo? qué fui? qué me hiciste? por qué? para qué? cómo?
Por qué fue tan difícil para ti decir te amo después de haberlo dicho tantas veces en un momento?
Dime por qué nada de ti concuerda? dime por qué veo en ti un error, una mentira?
Por qué me subiste hasta las estrellas y después me dejaste caer?
Qué ganabas diciendo mentiras? si de todas formas yo ya te amaba siendo como eras, haciendo lo que hacías, callando, alejándote. Yo ya te amaba y no había marcha atrás.
Por qué ahora haces que quiera dejar de amarte. Torturándome con que fue un error y no una experiencia.
Me hiciste muy feliz y gracias por eso. Pero te reclamo que sabiendo que no duraría me reclamaras que no fuera feliz del todo.

martes, 9 de marzo de 2010

Firmamento

Enséñame a identificarte en el cielo. Enséñame a encontrar las coordenadas en tu piel para llegar a un beso tuyo.
Guíame entre tus lunares, distribuidos por todo tu cuerpo. Es el viento que se desliza entre las alas de esta mariposa que en contacto se enamora un poco más de ti.
Acorta esa distancia que tanto hiere cada centímetro de mi ser.
Embotella tu mirada en un frasco transparente y brillante. Reluciendo felicidad, satisfacción, ansiedad. Envuelve en un pañuelo tus abrazos. Dibuja en un papel tu sonrisa y sumerge en una caricia lo que sientes por mí.
Prepara algunos víveres para cuando esté lejos de ti y el cielo se encuentre nublado. Para cuando más te extrañe y abrece mi almohada tan fuerte pensando que eres tú. Que sienta que te toco, que estoy junto a ti.
Quiero escucharte empapada de silencio. Sentir el susurro de tu voz y tu respiración en mi oído. Haciendo movimiento entre mi cabello y erizándome la piel. Quiero sentirte en mi piel haciendo de las suyas aquel sentido travieso que siempre emana de ti.
“Eres mi oscuridad… la que me ayuda a encontrar la luz en mí…”
Eres mi firmamento personal, un cielo completo sólo para mí, el contexto en el que vivo ahora. Eres veneno y antídoto de lo que siento. Porque cuando digo que te amo no me arrepiento ni un sólo instante.
Sueño contigo, me derrito con tu voz. Me estremezco completa sabiendo de ti. Te amo. Te amo y siento que esas malditas palabras no me alcanzan, se me quedan cortas.
Sé muy bien que ya no me son suficientes y a la vez me hace tanta falta aun por alcanzarlas.
Quiero encontrarte en el cielo, mirarte ahí. No extrañarte tanto. No morirme a ratos. No perder el sentido. Quiero percibirte en cada ráfaga de viento. Cada rayo de Sol que me quita este hermoso frío. Quiero que seas más que ya mi todo... y mi nada, mi luz... y también mi oscuridad.
No soy cobarde. No. No lo soy. Porque yo te digo que te amo y te miro a la cara para que mis ojos te repitan las mismas palabras mil veces. Porque digo lo que siento por ti y la pena se desintegra entre mis poros.
...La vida quiere enseñarme contigo algo hermoso...
Me di cuenta mirando al cielo.