Estamos rotos, estamos solos, estamos aquí.
Estamos aquí sin alma y sin corazón.
Nos los han robado, nos los han escondido.
Pero estamos, que es lo importante.
Estamos esperando que nos llegue el consuelo de algún lado.
Que alguien nos diga dónde está lo que hemos perdido, lo que nos han escondido.
Lo que tanto nos han negado.
¿Quieres ser mi consuelo? ¿Quiero ser tu consuelo?
Me pregunto cada vez.
Ya no hay que pensar.
¡Ya no hay que sufrir!
Ayúdame a disfrutar.
Te esperan besos que caen como estrellas,
Figuras precipitadas en ti.
En tu frente, en tu mejilla, en tus labios, en tu cuello,
Un suspiro detrás de tu oído.
Ayúdame a descubrir.
Descubrir caminos nuevos dentro de nuestro camino,
Caminos unidos más de una vez.
Me declaro culpable.
Te esperan mis brazos, te espera mi calor.
Te espera todo aquello que quiero darte.
Todo aquello que ves en mí.
Todo lo que hasta ahora y después sabrás de mí.
Caricias infinitas.
Abrazos de protección, de anestesia y en donde podrás descansar.
Noches que jamás podremos contar.
Miradas que llenan, sonrisas que alegran.
Sentimiento que nos hace llorar.
Te espera todo esto y más.
Quiero quemarme en tus brazos como algún día imaginé.
Como ya no dejo de imaginar.
¿Que tanto podrás perdonarme por todo lo que te he brindado?
Si has amado yo creo que me entenderás. No hago nada más que reconstruir.
domingo, 22 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario