En ocasiones mis ojos se cierran cansadamente frente al calor que se desprende de tu pecho cuando me recuesto exhausta junto a ti y te beso dulcemente en los labios, tu mejilla, recargando cálidamente mi frente en tu perfil. Mi mano se desliza caminando levemente tu cuello, tu pecho y el costado de tu cuerpo perdiéndose por momentos en las raíces de tu pelo. Mi razón no funciona y se inhibe mientras te siento junto a mí. Se me olvida tu humanidad y te convierto en un alma volátil y frágil, encerrada dentro de los barrotes de tus ojos locos que devoran a los míos misteriosos en plena oscuridad. Me sublimo yo también ante ti que me provocas, perdiéndonos en la inmensidad de la habitación, de tu cama de nuestros restos corpóreos. Susurrando a mi oído que me amas, leyendo en mis labios pegados a tu piel mí te quiero. Un escenario que nos ilusiona, una ilusión que nos mantiene en nuestro presente sin final, en un principio que nos fulmina por dentro y nos potencia por fuera. No hay tiempo mientras tus manos y mis manos se funden sigilosamente por cualquier parte existente. Luchando contra los vientos hostiles que atacan nuestros corazones, protegiéndolos en un abrazo eterno. Negando la realidad intangible de esos momentos nuestros en lo que tú y yo creamos un mundo sólo de los dos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Rifado, ya tiene q no venia para este mundo , jeje aunque tengo nueva inspiracion y muy fuerte, ya estare presumiendote, jeje pero rifado señorita, esto es algo q me gusta mucho de ti!!!!! Te quiero Ana, un abrazote
KOKETO!!!BASTANTE INTENSO...LO DICHO, ASI SE ANTOJA XPLORAR ESE LADO OSCURO DEL CORAZON....FELICITACIONES HERMOSA....UN ABRAZO Y UN BESO PERVERSO!!!JEJE
Publicar un comentario