domingo, 14 de febrero de 2010

No te vayas.

No te vayas!
No, no te vayas. Me haces falta.
Quién me va a decir lo que tú me decías. Quién me va a dar ganas de vivir. Quién me va a decir que sea mejor persona?
Quién me va a hacer querer hacer bien las cosas? quién le va a devolver el sentido a la vida que se perdió con cada instante que respiré?
Por quién voy a tener que ser fuerte? por quién voy a tener que ser frágil? por quién pensar, hacer y decir las cosas que siento?
Ahora dónde encuentro eso que me llenaba el pecho, me inflaba las ganas cada día? ahora cómo escondo que mi vida es tan simple, tan liquida y tan desierta?
Lo siento por ti amor, porque yo no voy a ser la que me voy a quedar sola, yo no soy la que va a terminar extrañando mis palabras, mis abrazos, mis besos, mis caricias. No amor, yo aquí las tengo. Y esos recuerdos donde me abrazabas, me mirabas y decías que me amabas se quedaron en mi mente, en mi piel, en todo.
No amor, yo no me quedo sin nada.
No le voy a dar la razón a aquellos que piensan que me voy a derrumbar, que me hago la fuerte para no llorar.
Aunque tarde o temprano, aunque me haya quedado con todo… algún día se podrirán entre mis manos, se desharán como cenizas y volaran al viento para desaparecer.
Quiera o no, olvidaré aquellas alegrías, aquellos dolores y sólo me quedaran las secuelas. Un corazón remendado, una confianza quebrada, una superficie endurecida. Una sonrisa amargada. Recuerdos insípidos y borrosos. Ideas erróneas.
Lo peor es que aunque yo pida que no te vayas te vas, te alejas más y más. Más de lo que ya te habías alejado. Y no quiero. Te extraño. Siento que hay algo de ti que me hace falta para estar normal, ni siquiera feliz. Sólo normal.
Ya sé que fui yo quien decidió hacer más marcada esa distancia, liberarme de atenciones mías hacia ti y de la espera de las tuyas hacia mí.
Yo sólo quería saber que era importante para ti. Había cosas que me lo decían pero no eran suficientes. Siempre, toda mi vida, he estado rodeada de cosas inusuales, pero esperaba que el amor fuera lo único normal en mi vida Y también fue fuera de lo común por lo que decidí dejarlo.
Algo me dijo que aunque fuera distinto, ese amor, era demasiado distinto… tanto como para ser amor.
De nada sirve que diga que te quedes, que no te vayas, que vuelvas. De nada sirve. Mis gritos y suplicas se quedan en mi pecho todo el tiempo.

0 comentarios:

Publicar un comentario