Hay dios! No lo puedo creer! Se acabó! Al fin terminó! He vuelto a respirar… parece mentira pero es tan sencillo ahora… al fin terminó la pesadilla, pero aun despierta sufro un poco los rezagos de ese sueño cruel que fue nuestro amor. Al fin terminó. Al fin se acabó, ya no hay màs, no tengo nada más que decir, ya no se me ocurre nada más que preguntar. Todo ha terminado. Obviamente queda un poco de dolor y nostalgia pero es normal. Los recuerdos son mas sencillos de evadir, seguiré el consejo de engañarme a mi misma, al fin y al cabo soy buenísima para eso de mentir. Fue algo extraño. Nunca imagine que contestarías, y menos porque segùn tù no querías. Tal vez por eso me siento tan conforme, por eso fue tan genial que lo hicieras. Estàs tan dolido y tan enojado que me hace sentir feliz (que poca tengo) tu manera de contestar. Porque es un pequeño indicio màs de que te duele porque lo querías, porque te hacía feliz, a mi si no me importa como lo hice, si no que lo hice, TE HICE FELIZ! Y algún día entenderás aunque no quieras que nadie podrá hacerte feliz como yo. Nadie es como yo, tú lo dijiste, me dejas perder, està bien. Nadie es como tù, por eso es que duele un poquito mas dejarte ir. Éramos geniales! Lo sabes. Sí, lo fuimos, digo todo esto con una sonrisa sincera tranquila y amable, conforme con nostalgia y un poco de felicidad. No me gusta que sufras, pero es bueno que lo haces como yo. Si más o menos, no me importa. El hecho es que lo haces. Ahora mientete tù diciendo lo que dices. Fue mutuo amor aunque digas que no. Aunque digas que las palabras no eran para mì, yo sè que si. Pues mi alma tiene nombre, se llama Katia, bueno no, Kat. Se llama Kat. Ya explique por què. Además a ti ni te importa. Para que gasto espacio. Sì, mi alma se llama Kat. Te la di completa. Nùnca había dejado que alguien la conociera como realmente era. Se entregò a ti. La conociste y te enamoraste de ella. Ni te ardas ni quieras tomar venganza, que es tonto, porque yo no te obliguè, yo te lo advertì. Y es tonto tambièn pero cierto que te quedaste con ella. Ella se quiso ir contigo. Ese día te quedaste con ella, es tuya. Si la aceptas o no ya es tu problema. Yo la dejè ir y me quedè sin nada. Yo no tengo nada ya. Tal vez algún día regrese a mì pues tù te empeñas en que no existe, que no existo. Sí, no pensabas en mí, pensabas en mi alma. Que loco. Por favor no te sientas ridìculo. Pero eso ya no importa. Ni modo, hice las cosas mal. Y sòlo de los errores se aprende y he crecido con todo esto. Al fin terminò, al fin vuelvo a respirar.
viernes, 3 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario