lunes, 31 de enero de 2011

Ansiedad

Hoy desperté con la ansiedad de decirte que te amo. Con la ansiedad de rozar mis labios con los tuyos, con la ansiedad de perderme en tu mirada dulce, tierna, deseosa de mí. Hoy desperté con la ansiedad de tu cuerpo quitándome en frío, con la ansiedad de tu nombre en mi boca, en mi alma, en mi mente. Hoy desperté con la ansiedad de tenerte a mi lado todo el tiempo. Que llenes mi tristeza y mi vacío con tu amor. Hay desperté con la ansiedad que quema los poros, que acalambra las piernas, las manos, esa ansiedad que mata recuerdos y cauteriza heridas. Ansiedad que olvida dolores, que evita llantos. Desperté con ansiedad de ti y de tus besos, de tus manos, de tu mirada. Ansiedad que terminará matándome algún día porque jamás lo obtendré todo de ti. Me siento ocupando un espacio de la nada.

0 comentarios:

Publicar un comentario