Los senderos de tu piel, los pliegues de tu alma, tus ojos de oscuridad aparecen cuando amas. Cuando invocas que mis labios ultrajen tus oídos, que mis manos cubran tu frio, que mi mente divague y se pierda con la tuya.
No culpes a las estrellas por mi tristeza que ellas están celosas. Ya nadie las añora como yo ansío tu calor, como yo busco desesperada tus besos, como yo siento un incontrolable deseo por estar junto a ti. Como yo las olvide a ellas.
Me han perdido y odian saber cómo te recorro con mis poros dilatados evaporando mieles de pasión. Sintiendo, con nuestro pacto, como la tranquilidad me atrapa en tu pecho cuando escucho los latidos lentos de tu corazón, cuando tu aliento eriza mi cuello recorriendo los hombros hasta mi pecho. Cuando me miras y tu locura sólo se apiada de mi dolor.
Destellan intermitentemente celosas, se retuercen con la indiferencia que sale de mis palabras hacia ellas y de mi mirada que ya va en otra dirección. Están celosas porque eres ya la única estrella para mí.
Y si me matas con un beso, si me hieres con una caricia yo jamás emitiré sonido alguno. Si me torturas con la ternura que sale de tus gestos nunca reclamaré por haberte conocido como tanto reclamé con ellas.
Disfrutaré todo aquello que tú me puedas causar, será la entrada del infierno y por ende mi paraíso. El lugar más adecuado para un ángel caído. Nos destruiremos con tanto amor que jamás habrá cura alguna para el daño provocado en cada segundo a tu lado.
Tus manos no tendrán más camino que mi cuerpo y no existirá más destino que el nuestro. Jamás regresaremos a las calzadas donde perdimos nuestras almas, donde extraviamos nuestros corazones. Seguiremos adelante sin mirar atrás, renaciendo de las cenizas, curando las heridas, tu mano atada a la mía, tu alma y la mía fundidas. Nuestros cuerpos fusionados por una lujuria tan dulce que empalagaría a cualquier conciencia.
Nos despojaremos de cualquier residuo de razón y nos convertiremos en aquello que no existe, que todos buscan y que sólo pocos encuentran… en amor.
0 comentarios:
Publicar un comentario