martes, 30 de junio de 2009

La otra Cara de la Luna

Ya no pienso en ti cada mañana al despertar.
Ya no me dan ganas de llorar.
Ya no me duelen los recuerdos
Pues los he olvidado.
O tal vez es que me he acostumbrado a la muerte de cada instante que paso lejos de ti, que ya no la noto.

Mis oídos ya no escuchan los gritos que desgarran mi garganta por extrañarte tanto.
El vértigo me ha tragado por completo, tanto que ya no hay sensación de caer al vacio en todo momento.

Que sucede?
Tengo miedo de estar dejando de amarte.
Aunque crea que eso es imposible…
Tengo miedo.

Pues fuiste mi primer amor,
No el amor de niños,
El amor de verdad.
Ahora lo entiendo.

Que quiera olvidar el dolor
Mediante el placer
Es otra circunstancia.

Tú eras la combinación perfecta de todo.
Mi todo.
Eras mi equilibrio y sin ti
Ahora sólo me queda lo banal de esta cruel vida.

Ver el otro lado de la Luna
La que está oscura, fría, sombría.
La que es testigo de cómo la vida juega con nosotros.
Cómo se va juntando lo perdido.
Cómo nos vamos perdiendo el uno al otro.
Por tontos, por gusto, qué más da?
Nos perdemos y ese es el punto.

Seria muy feliz si esa realidad
En esta efímera existencia,
Mi cruel y ahora banal existencia sin ti,
No estuviera en todos mis días.
Ese otro lado de la Luna.

La que llora con nosotros,
Con el corazón roto,
Como el de nosotros,
Por nosotros.

Llora al ver la manera
En que la felicidad se desvanece
Y nos quiebra en miles de pedazos.
La que se quebranta como la ley de la relatividad.

La que grita y agoniza como nuestras almas perdidas,
Como nuestras almas ansiosas de volverse a encontrar la una a la otra.
Como ellas, como nosotros.

Ansiosos de volver a ver la Luna,
Ese otro lado de la Luna.

Unidos otra vez.

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