martes, 10 de marzo de 2009

Mi infierno, mi invierno, en ti.

Y volvì a caer como hoja seca, del àrbol en otoño,
Al agua de la esperanza de tu amor,
Bailando con el viento y risueños gestos de emociòn.
Voy cayendo y te rodeo con mis brazos de miel
Y beso a beso voy quitando de en medio
Lo que me impide tocar tu piel.
Entre caricia y caricia me doy cuenta de tus heridas,
Me hieren tambièn a mì.
Cada una de las partidas,
Cada una de las cosas que te duelen a ti.
Ahora, soy yo misma quien las recibe,
Pues esta vez, me muero bajo el mago de mi propia daga.
Ya lo dije: Tus heridas me matan.
Y si no te amara tanto
No serìa capaz de asesinarme a mì misma.
Como hoy, como todos los dìas.
Què te sucede que no reaccionas ante la violencia de mi ternura?
Que te sucede, que esperas tranquilamente las quemaduras de mis caricias?
Tan grande es tu ceguera
Que no puedes ver que mi mente te engaña y mi alma se entrega?
Yo te amo tanto
Que no estoy tomando en cuenta
El daño que te hago
Te amo tanto que suena egoista,
La simple y verdadera palabra de que Te Amo
Perdòname por tanto
Por el daño que te hago
Por amarte tanto asì.
Tengo que seguir caminando
Con la vida rota entre las manos,
Pues es lo natural.
No puedo permitirme lastimarte a ti,
Lastimarte asì.
Serà mejor... primero morir
Pues no puedo culparte
Ni puedo quejarme porque me ames
Ya que todo ha sido por ti
Tù, mi unica razon,
Tù, mi unico suspiro
Tù, mi unica pasion
No me perdono el haberte herido
Porque me quemo en mi invierno
Porque es helado mi infierno
Pedòname amor.

0 comentarios:

Publicar un comentario